1/17/2008

La locura que nos gobierna

Hoy a mediados del mes de Enero del 2008 en pleno siglo XXI, Venezuela que debería ser un país ejemplo de progreso, desarrollo, oportunidades, crecimiento, generación de riqueza. Por el contrario se encuentra inmersa en una situación, en donde la cabeza del estado, realmente muestra sus desvaríos de manera abierta, considerando probablemente que esta por encima de todos los ciudadanos es decir ; omnipotente e infalible.
Los hechos son múltiples para demostrar como la locura nos gobierna, coincido como muchos venezolanos, sobre la mediocridad, la adulación, y la sumisión como parte del esquema de gobierno. Nadie se atreve a contradecir al Presidente Chavez.
En el reciente mensaje a la nación a través de la asamblea nacional para dar a conocer los resultados de la gestión del gobierno, evaluando como las necesidades básicas deberían ser satisfechas, como el gasto publico es eficiente, como las inversiones de infraestructura se concluyen a tiempo, como la seguridad aumenta, en fin como el gobierno mejora y brinda mayor bienestar a la población. Luego de 9 años los resultados son malos y la expectativas de mejora en el corto plazo realmente pocas.
Por el contrario el discurso y la acción tiene la fijación la cual llamo “el delirio de la permanencia” en el poder. Delirio que es insaciable, cuando en la alocución dirigida a una asamblea nacional sumisa, al poder legislativo subordinado a los poderes del presidente Chavez, aplaude la idea del referéndum para la eternidad en el poder. Cuando ya el pueblo el 2 de Diciembre del 2007 le dijo que no a sus pretendidas ansias de reelección indefinida.
Por otro lado en vez de dedicarse a los problemas internos, obviar la realidad es una constante. Cuando la ironía se apodera de las palabras de Chavez al solicitar que grupos terroristas del Colombia, no sean considerados como tales, pues las FARC y el ELN tienen un proyecto político que coincide con la supuesta revolución bolivariana.
Luego para culminar, acusa públicamente a la iglesia y al nuncio de mantener a un venezolano, calificándolo como un delincuente, siendo acusador y juez a la vez. Vergüenza es lo que sentimos quienes tenemos principios y valores.
Si uno comparase a un jefe de familia, es decir al papa de uno llegando a la casa y sometiendo a todo el mundo, hablando sin coherencia, sin lógica, con mucho dolor obviamente la familia buscaríamos de inmediato toda la ayuda necesaria, pues de ser la locura la enfermedad, esto nos afectaría a todos, nadie puede vivir en sana paz y en el seno de la familia de esa manera. Por ello nuestro país no puede, tener la paz que requiere.
En razón de lo anterior, uno desde este exilio forzado se pregunta, ante semejantes ideas del jefe del estado venezolano; ¿Como es posible que en Venezuela, la reacción de los partidos políticos sea tan lenta?. Será acaso que la agenda de las elecciones de gobernadores y alcaldes, evento necesario para recuperar la democracia para la gente, los mantenga tan ocupados que su reacción ante la locura que impone el gobierno , no sea ni tan siquiera criticada, con carácter urgencia y de emergencia.

No puedo dejar de mencionar, la situación de lo presos y perseguidos políticos en nuestro país, permita a los policías metropolitanos y a sus comisarios logren la libertad. Pero también que se incluya a todo aquel preso o perseguido político, las leyes no pueden ir a favor de uno y en contra de otros, ante los ojos de la ley todos debemos de ser iguales. Por razones políticas tan preso es el que no puede salir, como aquel que no puede entrar. Deseo que prontamente el país se pueda reencontrar. Soy un convencido del poder de la gente a través de su presión, su reclamo hará posible, eliminar la discriminación que existe hoy en Venezuela.

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